En la primera y multitudinaria misa de su viaje a Colombia, Francisco llamó este jueves a disipar «las tinieblas de la sed de venganza», en un país que busca reconciliarse tras medio siglo de sangriento conflicto armado.
«También aquí, como en otras partes, hay densas tinieblas que amenazan y destruyen la vida (…): las tinieblas de la sed de venganza y del odio que manchan con sangre humana las manos de quienes se toman la justicia por su cuenta», dijo el papa ante cientos de miles de fieles en el Parque Simón Bolívar de Bogotá.
El papa, de 80 años, ingresó en el papamóvil semicubierto a este gran parque del oeste de la capital colombiaba, entre gritos y lágrimas de los fieles que lo esperaban desde el alba.
Antes de iniciar la misa, se detuvo a saludar y acariciar a varios asistentes, entre ellos un grupo de niños discapacitados.
