La guerrilla de la FARC no entregará sus armas directamente al Gobierno pero sí habrá una verificación de que ya no están en su poder y de que fueron destruidas, dijo el jueves a periodistas el Alto Comisionado para la Paz de Colombia, Sergio Jaramillo.
El Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC no han podido resolver aún sobre la dejación de armas del grupo insurgente y la extradición de rebeldes, pese a que suscribieron el miércoles un acuerdo sobre justicia y fijaron un plazo de seis meses para sellar un pacto definitivo que acabe con medio siglo de conflicto.
«Es claro que las FARC no le van a entregar las armas al Gobierno, pero se las van a entregar a alguien quien tiene que verificar, demostrar que esas armas fueron destruidas y que no están en poder de las FARC», dijo Jaramillo en La Habana, donde se realizan las negociaciones.
En tanto, el jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle, dijo que «no habrá armas en poder de las FARC (…) el método o la manera de lograr esa dejación de armas» se está discutiendo actualmente. El presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) acordaron el miércoles la creación de un tribunal especial para juzgar a los culpables de crímenes de guerra que participaron del conflicto, pero quedó abierta la cuestión de la extradición.
