La empresa de equipamiento de automóviles japonesa Takata, penalizada por un escándalo de airbags defectuosos, se declaró en quiebra este lunes, anunció la compañía.

La empresa, con sede en Tokio, acusada de haber disimulado durante años un defecto en sus airbags que les hacía explotar proyectando fragmentos contra el conductor o los pasajeros, presentó la solicitud de declaración de quiebra ante la Corte del distrito de Tokio tras una reunión de la junta de administración, indicó la compañía en un comunicado.