Un estudio sobre avispas, hormigas y abejas en Galápagos registró 524 especies y morfoespecies, una línea base que reúne datos de 1959 a 2025 y fue publicada a inicios de octubre de 2026 en ZooKeys.

Estudio registra 524 avispas, hormigas y abejas en Galápagos

Del total, 137 corresponden a especies identificadas con nombre científico, además de una subespecie y 386 morfoespecies, es decir, organismos que no han sido identificados por su nombre o que todavía no han sido descritos por la ciencia. El 86,3% pertenece a grupos con biología principalmente parasitoide, donde se concentra la mayor parte de la diversidad pendiente de resolver.

Más de la mitad son introducidas

Estudio registra 524 avispas, hormigas y abejas en Galápagos

Entre las 137 especies con nombre, 61 son introducidas. Otras 30 son endémicas, cinco nativas, dos crípticas y 39 quedaron como indeterminadas. Los autores advierten que reconocer las introducidas es el primer paso para establecer cuáles pueden ser invasoras o tener potencial de convertirse en invasoras.

Patricio Picón-Rentería, autor principal del trabajo y entomólogo de la Fundación Charles Darwin, explicó que los himenópteros eran de los grupos menos estudiados en el archipiélago por su tamaño, en algunos casos de medio milímetro, y por la necesidad de equipos ópticos especializados. Henri Herrera, investigador de la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo y colaborador científico de la Fundación Charles Darwin, destacó que conocer estas especies ayuda a entender su papel en la polinización, el suelo, las redes tróficas y el control de plagas.

Estudio registra 524 avispas, hormigas y abejas en Galápagos

El inventario combina muestreos a largo plazo, colecciones de museos, literatura, registros históricos y expediciones realizadas en 2018, 2019, 2021 y 2025 en las islas más grandes y en otros islotes. Emilia Peñaherrera, bióloga y coordinadora ejecutiva del Instituto de Biodiversidad Tropical de la Universidad San Francisco de Quito, calificó el trabajo como exhaustivo por la cobertura alcanzada.

Herrera también relató que en Fernandina una ola hizo zozobrar la embarcación con la que se acercaban a la costa, se perdieron parte de los equipos y la cocina que llevaban para acampar varios días, y luego tuvieron que improvisar una hornilla con una lata de atún para continuar el trabajo.