El calentamiento global ha estado encogiendo al Río Colorado, el río navegable más importante del suroeste de Estados Unidos, y podría reducir su flujo en más de un tercio para finales del siglo, advirtieron dos científicos.
El volumen del río ha bajado más de 19% durante una sequía que azota la región desde el año 2000, y a la falta de lluvia y nieve sólo se le puede atribuir cerca de dos terceras partes de ese declive, de acuerdo con los hidrólogos Brad Udall, de la Universidad Estatal de Colorado, y Jonathan Overpeck, de la Universidad de Arizona.
En un estudio publicado la semana pasada en la revista Water Resources Research, los científicos concluyeron que el resto del declive se debió a una atmósfera de calentamiento inducida por el cambio climático, que succiona más humedad de la zona navegable de la cuenca del Río Colorado, de sus bancos de nieve, plantas y tierra, ya sea por evaporación o por otros medios.
Sus pronósticos podrían advertir enormes problemas para ciudades y agricultores alrededor de la cuenca de 637.140 kilómetros cuadrados (246.000 millas cuadradas), que abarca partes de siete estados y México. El río abastece de agua a cerca de 40 millones de personas y a 16.317 kilómetros cuadrados (6.300 millas cuadradas) de tierra de cultivo.
