ORANJESTAD — Un estudio de diez científicos publicado en Small States & Territories concluyó que el sistema político de Aruba, heredado de Holanda, no ofrece suficiente contrapeso democrático. Los investigadores sostienen que el Gobierno concentra demasiada influencia sobre el Parlamento, mientras la presidencia del órgano legislativo no goza de suficiente independencia.
El trabajo, citado por aruba.nu, también advierte que el sistema electoral deja sin representación a una parte considerable del electorado.
Gobierno y Parlamento, en una relación desigual
Según el estudio, los políticos con más votos suelen convertirse en ministros, mientras que candidatos con menos respaldo terminan ocupando escaños en el Parlamento. Esa dinámica, afirman los autores, le da más peso político a los ministros que a los parlamentarios que deben fiscalizarlos, lo que debilita el control sobre el Gobierno.
Los investigadores cuestionan además que el Gobierno nombre formalmente al presidente del Parlamento después de una proposición del propio órgano legislativo. Su recomendación es que el Parlamento pueda elegir y reemplazar a su presidente de forma independiente.





