Una importante asesora de Donald Trump reconoció el domingo que el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos marcha detrás de su rival Hillary Clinton, en momentos en que la postulante demócrata impulsa una estrategia para alentar el voto anticipado en algunos estados cruciales para la elección.
La jefa de campaña de Trump, Kellyanne Conway, dijo que Clinton tenía «tremendas ventajas», entre ellas una gran cantidad de fondos para la campaña que le ha permitido gastar millones de dólares en publicidad televisiva con vistas a la elección del 8 de noviembre. «Estamos por detrás», dijo Conway en el programa de la cadena NBC «Meet the Press».
Pero agregó que la campaña de Trump está apuntando a votantes indecisos que no han definido su apoyo a Clinton. En momentos en que la diferencia en los sondeos entre ambos candidatos se amplía, Trump ha dicho repetidamente que la elección está siendo «arreglada» en su contra, aunque no brindó pruebas al respecto.
En el debate de la semana pasada con Clinton, Trump desafió uno de los pilares de la democracia estadounidense al negarse a comprometerse a aceptar el resultado de la elección. «Lo que estoy diciendo es que les diré en su momento. Los mantendré en suspenso. ¿Okay?», dijo el republicano. Poco después insistió sobre el asunto en un acto de campaña en Delaware, en el estado de Ohio, donde sostuvo que respetará el resultado de las urnas «si yo gano».
