Ocho estados demandaron al gobierno de Donald Trump por permitir que una empresa de Texas publique planos descargables para fabricar un arma con una impresora 3D, alegando que este tipo de pistolas de plástico difíciles de controlar benefician a terroristas y delincuentes y son una amenaza para la seguridad pública.
La denuncia, presentada el lunes en Seattle, pide a un juez que bloquee el acuerdo alcanzado a finales de junio entre el gobierno federal y Defense Distributed, que permite que la empresa publique los planos en internet. Según las autoridades, 1.000 personas descargaron ya las indicaciones para rifles AR-15.
«Tengo una pregunta para el gobierno de Trump: ¿Por qué permiten que delincuentes peligrosos tengan fácil acceso a las armas?”, dijo el secretario de Justicia de Washington, el demócrata Bob Ferguson, en un comunicado el lunes. «Estas armas descargables no están registradas y son muy difíciles de detectar, incluso con detectores de metales, y estarán al alcance de cualquier persona independientemente de su edad, estado psicológico o antecedentes penales”.
A la demanda de unieron los secretarios de Justicia de Massachusetts, Connecticut, Nueva Jersey, Pennsylvania, Oregon, Maryland, Nueva York y del Distrito de Columbia, también demócratas. Por otra parte, responsables de Justicia de 21 estados pidieron el lunes al secretario de Estado, Mike Pompeo, y al secretario de Justicia, Jeff Sessions, la retirada del acuerdo con Defense Distributed apuntando que «crea un inminente riesgo para la seguridad pública”.





