Salvamento Marítimo de España rescató a 933 inmigrantes y halló cuatro cadáveres el viernes y sábado en el Mediterráneo, mientras el país se prepara para la llegada de una embarcación de rescate a la que se le negó el acceso a puerto en Italia y Malta.
La cifra de personas que huyen de la pobreza y los conflictos en botes rumbo a España se duplicó el año pasado y posiblemente volverá a aumentar en 2018, según la agencia fronteriza de la Unión Europea, lo que daría mayor relevancia a la inmigración en la agenda política del país.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ofreció recibir al buque de rescate Aquarius, que transporta a 629 personas, y se comprometió a brindar salud gratuita a los migrantes indocumentados.
Salvamento Marítimo dijo en su cuenta de Twitter (@salvamentogob) que rescató a 507 personas de 59 botes pequeños en el Estrecho de Gibraltar, donde también encontró cuatro cadáveres.
