El exmandatario colombiano cree que la politización de la justicia es una amenaza en la región. “Los medios acusan y juzgan”, dijo. A Lula le quieren hacer pagar los errores de su partido. El proceso contra Lula es un proceso contra el PT”
El exmandatario colombiano cree que la politización de la justicia es una amenaza en la región. “Los medios acusan y juzgan”, dijo. A Lula le quieren hacer pagar los errores de su partido. El proceso contra Lula es un proceso contra el PT”
En la popular avenida Corrientes de la cosmopolita Buenos Aires, en el Centro Cultural de Cooperación Floreal Gorinl, justo frente al teatro San Martín, durante el Primer Foro Mundial de Pensamiento Crítico organizado por la Conferencia Latinoamericana de Ciencias Sociales (Clacso 2018), el expresidente colombiano no tuvo reparo alguno en afirmar que el reciente proceso electoral brasileño fue “un fraude del tamaño de una catedral».
En Brasil la politización de la justicia y la transferencia de poder a los jueces ha sido enorme, dijo, ocasionando una “juristocracia” .
“Tenían que amordazar a Lula. Lo tienen en un confinamiento vergonzoso para un expresidente. Así cualquiera gana unas elecciones, ese es un fraude del tamaño de una catedral, secuestrar al que encabeza las encuestas… es que como dijo Dilma (Rousseff): encontraron labios en los calzoncillos del juez Moro. Imaginen que juegan Boca-River y al terminar el partido, el árbitro se coloca la camiseta de uno de los equipos, eso es simplemente inmoral. ¡Es claramente un golpe de Estado sin militares en el podio!”.
Para Samper es imposible separar el episodio de Lula del episodio de Dilma… «Esa es una alianza diabólica entre la derecha, la empresa, los jueces y los medios. El episodio de Dilma no se puede separar del de Lula y el de Lula no se puede separar de lo de Moro”.
La imputación de cargos, dice no sin un dejo de ironía, no la hace un juez sino los medios: “A uno lo acusa una emisora en la mañana, lo juzga otro medio al mediodía y ya no importa si lo condena o no el juez”.
Podríamos, aseveró Samper, estar regresando a las dictaduras y a las autocracias en el continente e insistió en que el caso de Lula al menos dos de los principios básicos del Derecho le han sido vulnerados: A Lula se le ha violado el debido proceso, se presume su culpabilidad no su inocencia, su derecho a un juez natural, el derecho a una segunda instancia (con lo cual era imperioso dejarlo participar en las elecciones).
Por las delaciones dan premio, es un mercado de testimonios (Moro es heredero del que juzgó a Gramsci por cuenta de Mussolini).
Según Samper las nuevas constituciones latinoamericanas son muy respetables y garantistas, pero dejaron una puerta abierta para que otras instituciones pidieran crear derecho y con lo que invaden las funciones de órganos legislativos.
“A Lula le hicieron una legislación especial, hay normas nuevas que se van a aplicar solo a él y normas existentes que no se van a aplicar . A Lula le están aplicando lo mismo que en Colombia le están aplicando a las Farc. Lo que pretenden hacer con él es que él pague por los crímenes de los miembros de su partido. Cualquiera que lea el expediente de Lula puede darse cuenta que no hay un solo hecho que lo incrimine en ningún delito. El Propósito de este juicio es acabar con el Partido de los Trabajadores”.
Antes de concluir su vehemente participación en el Primer Foro Mundial de Pensamiento Crítico, el exmandatario colombiano hizo una petición especial por su colega Brasileño: “No vayamos a abandonar a Lula. Necesitamos hacer los mayores esfuerzos porque se respeten sus derechos”.
Al salir, en Corrientes llovía a cántaros y los tangos sonaban tristes y angustiosos, cualquiera podría pensar que se debía a la inquietante realidad de la región, pero no, se debía fundamentalmente a los nervios previos de la final de la Copa Libertadores que protagonizarán Boca-River, la preocupación por Lula y su destino político, fuera del Foro, puede esperar. Argentina llorará todavía por Evita, pero por ahora solo se concentra en el fútbol.