Casi nueve décadas después de haber sido confiscado durante la ocupación alemana de Francia, un violín fabricado en 1905 por la casa Caressa & Français volvió a sonar este miércoles en París, durante una ceremonia de restitución a los descendientes de su propietario.

Claves

  • —El violín fue identificado con el número de serie 152.
  • —Había sido entregado como premio del Conservatorio al joven violinista Eugène Choubry.
  • —Los seis herederos decidieron ponerlo en venta en una subasta prevista para el 3 de diciembre.

Número de serie decisivo para rastrear el instrumento

En París restituyen un violín de 1905 saqueado en la guerra

La investigadora Pascale Bernheim siguió durante años la pista del violín y aseguró que la restitución no solo devuelve un objeto robado, sino también su historia. El instrumento, identificado con el número de serie 152, fue entregado como premio del Conservatorio al joven violinista Eugène Choubry, quien murió en el frente en 1917, con 21 años.

Después lo conservó su hermana, casada con Eugène Gabriel Girondelot, notario en Vitry-le-François y coleccionista de instrumentos, que lo escondió en un castillo cerca de Reims para protegerlo de los nazis. Las tropas alemanas ocuparon el lugar en 1940 y se apoderaron del violín.

Décadas más tarde, un anticuario llevó el instrumento a una casa de subastas y el subastador comprobó que figuraba en un registro de bienes robados, por lo que detuvo la operación. Bernheim recordó que, para su equipo, el número de serie fue clave y que el caso se resolvió con rapidez gracias a los archivos conservados en el Museo de la Música de París.

Seis herederos y una subasta prevista para diciembre

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La asociación Musique et spoliations, fundada por Bernheim en 2017, reconstruyó la historia del violín con apoyo de genealogistas y de los archivos de Caressa & Français. La investigación permitió identificar a seis descendientes, algunos de los cuales ni siquiera se conocían entre sí.

El violín fue restaurado con la colaboración de la casa del luthier parisino Vatelot. La violinista Sarah Dayan lo tuvo entre las manos pocos días antes de la restitución y Bernheim estuvo presente cuando comenzó a tocarlo.

Los seis herederos decidieron poner el violín a la venta en una subasta prevista para el 3 de diciembre. El importe se repartirá entre ellos y el anticuario que llevó el instrumento a la casa de subastas, quien, según la investigación, desconocía su procedencia.

Bernheim afirmó además que la asociación sigue recibiendo pistas sobre otros instrumentos desaparecidos, entre ellos algunos que pudieron viajar por rutas de huida hacia España, Portugal o América Latina durante y después de la Segunda Guerra Mundial.