La administración del presidente estadounidense Donald Trump avanzó el martes en la eliminación de directrices de la era Obama que alentaban a las escuelas a tomar en cuenta la raza y etnia de sus aspirantes para promover la diversidad.
La medida sugiere un respaldo del gobierno federal a las escuelas para adoptar procesos de admisión sin considerar la raza, y vuelve a poner en primer plano el tema controversial de la llamada acción positiva.
La Corte Suprema ha apoyado repetidamente -aunque con una visión cada vez más limitada- la práctica de considerar la raza un factor para asegurar que las minorías sean integradas a la élite de instituciones educativas de Estados Unidos.
Pero el cambio en la política de parte del gobierno de Trump y el retiro a fin de mes del magistrado de la Corte Suprema Anthony Kennedy, quien movía el fiel de la balanza en las votaciones -con un reemplazo probablemente mucho más conservador- son una señal de problemas para la acción positiva.
