El prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Robert Sarah, emitió un decálogo de recomendaciones para «reavivar la conciencia de la importancia» y del valor de las Escrituras en la vida cristiana».

El Vaticano cree «inadecuado» recurrir a fotocopias o folletos de los libros litúrgicos en las misas, según recordó este sábado 19-D en un documento que recoge una serie de recomendaciones para las lecturas en las misas. El prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Robert Sarah, emitió este decálogo de recomendaciones para «reavivar la conciencia de la importancia» y del valor de las Escrituras en la vida cristiana». Uno de sus puntos invita a «cuidar el aspecto material y el buen uso» de los Libros sagrados y zanja: «Es inadecuado recurrir a folletos, fotocopias o subsidios en sustitución de los libros litúrgicos». La Santa Sede destaca asimismo la importancia del lugar en el que se apoyan y leen los textos eclesiásticos, el ambón o púlpito. «No se trata de un mueble funcional, sino del lugar apropiado a la dignidad de la Palabra de Dios, en correspondencia con el altar», se recuerda. Este púlpito en los altares de las iglesias está reservado a las lecturas, el canto del salmo, el pregón pascual, las homilías o para proclamar intenciones de oración a los fieles. Pero «no es aconsejable» que el sacerdote, o un laico, «acceda a él para comentarios o avisos». Entre otras cosas el Vaticano aconseja a los sacerdotes, diáconos y lectores «evitar toda improvisación» a la hora de leer los textos y recuerda la importancia de los silencios para «favorecer la meditación» de la asamblea de fieles.