El papa Francisco se disculpó el viernes por el robo de unas estatuas indígenas de la Amazonia que fueron robadas y lanzadas al río Tíber, unos objetos considerados “paganos” por ultraconservadores.
“Esto pasó en Roma y, en tanto que obispo de esta diócesis, pido perdón a quienes resultaron ofendidos por el gesto”, declaró el Sumo Pontífice.
Las estatuillas de madera, entre ellas una que representa la Pachamama, la Madre Tierra, fueron expuestas en varias procesiones por los representantes de pueblos indígenas invitados a Roma con motivo de sínodo dedicado a los problemas de la Amazonia, del 6 al 27 de octubre.
En un video transmitido en las redes sociales se pueden ver las imágenes de dos hombres que roban cinco estatuillas en una iglesia cerca del Vaticano donde se realizan eventos paralelos al sínodo de la Amazonia.
