Francisco: Rezamos por los enfermos y sus familias; por los trabajadores de la salud y los que los ayudan; por las autoridades, los organismos encargados de hacer cumplir la ley y los voluntarios; por los ministros de nuestras comunidades.
Misericordia para la humanidad golpeada por la pandemia. Es la súplica del Santo Padre este mediodía del miércoles 27-M, entre los temores y angustias del mundo amenazado por la pandemia. En la Biblioteca Apostólica resuena la oración que enseñó Jesús, el Padrenuestro, fuente perenne de esperanza y fuente de unidad para los cristianos.
Así describe el portal Vatican News la jornada: Una sola voz en miles de lenguas distintas subió a los cielos en el día en que muchos celebran la Encarnación del Verbo en el vientre de la Virgen María: cristianos de todas las Iglesias y comunidades rezaron este miércoles 25-M junto con el sucesor de Pedro al Padre Santo que está en los cielos.
Lo hicieron en sus hogares y en los hospitales, en las cárceles y en las residencias para ancianos, en las farmacias y en los supermercados, en las fábricas, en los coches, caminando, sentados en una silla de ruedas o yacientes en una cama de hospital. De rodillas y de pie, en los almacenes, camiones y puertos. En el campo y la ciudad, en las costas del mar y en el desierto. También en medio de los escombros de las guerras y en los campos de refugiados. Lo hicieron juntos en familia y también en el silencio de la soledad. Niños, jóvenes, adultos y ancianos de cada país, lograron unirse a la oración del Padrenuestro dirigida por el Papa Francisco gracias a la difusión a través de los medios de comunicación.
El Papa Francisco introdujo la plegaria transmitida por Vatican Media y reproducida por medios del mundo con estas palabras: