El papa Francisco expresó su solidaridad con los pueblos de Libia y Marruecos, quienes han sido duramente castigados por desastres naturales recientes. Al finalizar la audiencia general de los miércoles, el pontífice recordó a aquellos que han perdido la vida y a sus familias, mientras miles de personas se congregaban en la plaza de San Pedro.
El ciclón Daniel ha dejado un rastro de destrucción en Libia, donde las lluvias violentas han provocado inundaciones y desbordamientos, ocasionando numerosas víctimas y daños incalculables. El papa Francisco envió sus pensamientos hacia el pueblo libio y los instó a unirse en oración por los afectados. Asimismo, hizo un llamado a la solidaridad hacia aquellos hermanos y hermanas que han sido tan duramente probados por esta calamidad.
En cuanto a Marruecos, el noble pueblo marroquí ha sufrido recientemente un devastador terremoto, con miles de fallecidos y heridos. El papa Francisco también envió un mensaje de ánimo a los habitantes de este país y los exhortó a encontrar fuerzas para recuperarse de esta terrible emboscada.
Ante estos trágicos sucesos, el papa Francisco recalcó la importancia de la solidaridad y de la ayuda mutua en momentos de crisis. La comunión entre todas las personas, sin importar su origen o creencias, es fundamental para enfrentar los desafíos que la vida nos presenta.
