Durante la audiencia general celebrada en la Plaza de San Pedro, el papa Francisco recordó a las madres de los soldados ucranianos y rusos fallecidos en la guerra. El pontífice rezó por estas madres quienes perdieron a sus hijos en consecuencia del conflicto bélico, pidiendo a Dios que convierta todos los corazones y haga de la paz una realidad. Además, el Papa reiteró su preocupación por los chicos muertos, tanto rusos como ucranianos, afirmando que le duele profundamente que ellos no puedan regresar a sus hogares.
En el ángelus del 19 de marzo, el pontífice exhortó a los fieles a continuar orando «por el martirizado pueblo ucraniano que sigue sufriendo los crímenes de la guerra». De igual forma, el Papa reflexionó sobre la falta de esperanza en ese mundo desolado que va camino hacia la desigualdad, la guerra y el sufrimiento: «¿Por qué hay tanta indiferencia hacia Dios? ¿Por qué el mal se extiende en el mundo? ¿Por qué sigue creciendo la desigualdad y no parece llegar la paz anhelada? ¿Por qué estamos tan inclinados hacernos tanto daño?», cuestionó el pontífice.
El Papa también hizo hincapié en la importancia de hacer una limpieza espiritual: «Miren su armario del alma: cuántas cosas inútiles, cuántas cosas innecesarias», incitó a los fieles. El Papa explicó que en la Casa Santa Marta (su residencia en el Vaticano) se les ha invitado a dar lo que no usan y que puede ser útil a los pobres y los necesitados.
El pontífice Francisco finalizó su audiencia general pidiéndole a Dios que bendiga a la humanidad en estos tiempos difíciles y que nos muestre la senda hacia la paz, la esperanza y el amor.
