El Papa Francisco llama a la acogida de los migrantes en Budapest

El papa Francisco pronunció un discurso en la Plaza Kossuth Lajos de Budapest, lamentando el cierre de las puertas a los migrantes en un país que ha creado alambradas para impedir su paso. En su último día de visita de tres días a Hungría, el papa instó a los cristianos del país a «invitar y difundir su amor, a hacer que su redil sea inclusivo y nunca excluyente». Además, resaltó la importancia de «ir al encuentro de los hermanos» y tener la valentía de llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio.

Aunque el Gobierno de Viktor Orbán mantiene una política de puño duro contra la migración y se considera un gran defensor de los valores cristianos, el papa subrayó que todos los cristianos deben ponerse «en salida», lo que significa «convertirse, como Jesús, en una puerta abierta». Es triste y hace daño ver las puertas cerradas de nuestro egoísmo hacia quien camina con nosotros cada día, y las puertas cerradas de nuestra indiferencia ante quien está sumido en el sufrimiento y en la pobreza», lamentó Francisco.

Además, el papa también hizo un llamado a trabajar por la paz en el mundo, haciendo una referencia a la guerra en Ucrania. También advirtió sobre el uso de algoritmos, que pueden representar un ulterior riesgo de desestabilización de lo humano, ya que, en ocasiones, el uso de las tecnologías puede llevar «a la falta de límites», en la lógica del “se puede hacer, por tanto, es lícito”.

En resumen, Francisco pidió a los cristianos acoger y difundir el amor, abrir las puertas y trabajando por la paz en el mundo.