El papa Francisco expresó hoy su “firme condena” del atentado en una mezquita en Egipto que ha causado al menos 270 muertos, “un acto de brutalidad sin sentido dirigido contra civiles inocentes reunidos en oración“.
“Su Santidad el papa Francisco se entristeció profundamente al conocer la gran pérdida de vidas provocada por el ataque terrorista en la mezquita de Rauda, en el norte de Sinaí”, declaró el secretario de Estado, Pietro Paroliín, en un telegrama a nombre del pontífice, como es habitual en estos casos.
Asimismo, manifestó su “firme condena de este acto (…) contra civiles inocentes reunidos en oración”.
Francisco expresó su solidaridad con el pueblo egipcio “en estos momentos de duelo nacional”, encomendó a las víctimas a la misericordia de Dios e invocó bendiciones de “consuelo y de paz” para los familiares de las mismas.
