El padre del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, actualmente preso en Londres y amenazado de extradición a Estados Unidos por acusaciones de espionaje, afirmó este viernes en Ginebra que su hijo «puede morir en prisión».
John Shipton declaró ante la prensa que había visto a su hijo dos días antes «durante las dos horas a las que se tiene derecho».
«Julian puede morir en prisión tras nueve años de persecución por haber revelado la verdad sobre crímenes de guerra», insistió.
El australiano se enfrenta a una pena de hasta 175 años de cárcel en Estados Unidos, que lo acusa de haber puesto en peligro a algunas de sus fuentes cuando en 2010 publicó 250.000 cables diplomáticos y unos 500.000 documentos confidenciales sobre las actividades del ejército estadounidense en Irak y Afganistán.
