Un hombre armado con un cuchillo cometió el miércoles una serie de ataques letales en el corazón de la sede del poder británico, primero embistiendo con su vehículo a peatones sobre el Puente Westminster de Londres, y luego apuñalando a muerte a un policía dentro de los terrenos del Parlamento. En total, cuatro personas murieron, incluyendo al atacante, y otras 20 resultaron heridas.
En medio de esta tragedia, brilló también la calidad humana de aquellos que hacen todo lo posible por el bienestar de su prójimo. Presente en el palacio de Westminster cuando el ataque, el diputado conservador Tobias Ellwood trató en vano de salvar al policía apuñalado a muerte por el atacante.
«Traté de detener la hemorragia y le hice boca a boca en espera de los médicos, pero creo que había perdido mucha sangre», dijo el diputado, fotografiado cuando estaba haciendo un masaje cardiaco con sangre en el rostro y en sus prendas.
«Tenía varias heridas, bajo el brazo y en la espalda», dijo al Sun.
