Europa no registró ningún accidente mortal el pasado año. Tras no registrarse víctimas mortales en ninguno de los vuelos de las grandes compañías aéreas del mercado, con un ratio de mortalidad en los vuelos comerciales de un fallecimiento por cada 7,3 millones de vuelos, el año 2017 ha sido el más seguro en la historia de la aviación según datos de Aviation Safety Network (ASN).
La organización holandesa especializada en seguridad aérea detalla que, incluyendo pequeños aviones de más de 14 asientos y vuelos de transporte de mercancías, el pasado año tuvo lugar un total de diez siniestros aéreos, en los que fallecieron 44 personas en vuelo y 35 en tierra, sobre un total estimado de 36,8 millones de vuelos en todo el planeta.
Del total de los accidentes aéreos, dos de ellos tuvieron problemas durante el ascenso tras el despegue, tres en vuelo, otros tres durante el descenso para aterrizar y dos durante el aterrizaje.
Los accidentes ocurrieron en Kirguistán, Indonesia, Estados Unidos, Nepal, Costa de Marfil, Rusia, Tanzania, Canadá y Costa Rica. Por su parte, Europa no registró ningún accidente mortal en el año.
