El número de migrantes irregulares que cruzaron la selva del Darién en lo que va de año ha aumentado en un 600% en comparación con el mismo período del año anterior. De los más de 100.000 migrantes irregulares que llegaron a Panamá, el 30% son venezolanos, lo que representa un total de 30.250 personas. Otras nacionalidades que forman parte de la lista son Haití, Ecuador, China, India y los hijos de personas haitianas nacidos en Chile y Brasil.
El Servicio Nacional de Migración (SNM) de Panamá reveló que otras nacionalidades de migrantes irregulares atravesando la selva «incluyen a personas de Colombia, Afganistán, Camerún, Somalia y Perú, entre otros». Según la OMS y Acnur, la cifra de indocumentados que han cruzado el peligroso tapón natural que separa a Colombia de Panamá es una cifra histórica y preocupante para ambas organizaciones. Eduardo Leblanc, Defensor del Pueblo de Panamá, informó que desde el 1 de enero y hasta el 12 de abril, casi 100 mil personas han cruzado la selva.
Las autoridades panameñas están preocupadas por esta situación, ya que si se mantiene este ritmo de llegadas de migrantes irregulares, 2023 podría cerrar con el cruce de más de 400 mil personas que viajan de manera irregular hacia el norte del continente. Esta situación representa una de las crisis de movimientos mixtos más desafiantes de la última década para Panamá, como parte de un desplazamiento sin precedentes a través de las Américas.
