Un líder del robo de combustible que fue ejecutado esta semana en una clínica del central estado de Puebla mientras era sometido a una cirugía plástica y de eliminación de huellas digitales para cambiar su identidad, dijo el jueves la fiscalía local.
En la tarde del lunes, un comando ingresó a una clínica en la capital del estado, a unos 120 kilómetros de Ciudad de México, en donde asesinó a cuatro personas, entre ellas a Jesús Martín, alias «El Kalimba», un cabecilla de la delincuencia que era buscado por las autoridades.
«Pretendía cambiar su identidad a través de cirugías estéticas en el rostro e intentó retirarse las huellas dactilares para después no ser identificado, por lo que también se investiga al personal médico involucrado», explicó en un comunicado la fiscalía, que lo identificó entre una docena de muertos que dejaron distintos ajustes de cuenta entre delincuentes ese día.
Más temprano el mismo lunes, cinco personas murieron en Tlaltenango, unos 130 kilómetros al sureste de la capital mexicana. En ese lugar, «fue privado de la vida Alfredo ‘N’ alias ‘El Cuino’ o ‘El Kino’, propietario de un predio en el que se hallaron mangueras, válvulas, conexiones y bombas para el robo de combustible, además de tres vehículos con reporte de robo», dijo la fiscalía.
