La Casa Blanca se mostró cauta este lunes en su respuesta a la sorpresiva orden del presidente ruso, Vladimir Putin, de retirar algunas de sus tropas de Siria.
«Tendremos que ver cuáles son las intenciones exactas de Rusia», dijo el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest minutos después del anuncio televisado de Putin.
El presidente ruso ordenó al ministerio de Defensa que comience a retirar «la mayor parte de los contingentes militares de la República Árabe de Siria» a partir del martes, una decisión que fue consultada con Bashar al Asad. Su sorpresivo anuncio, tras meses de operaciones en apoyo del presidente sirio, fue recibido con escepticismo por varios observadores.
Rusia comenzó en septiembre una campaña de bombardeos para apoyar al gobierno sirio, una operación que ayudó a apuntalar las fuerzas del régimen y a tomar una posición ofensiva.
