Los funcionarios de Estados Unidos “no están satisfechos todavía”, por todos los problemas que se interponen en un acuerdo para poner fin a la guerra comercial entre Washington y Pekín, pero avanzaron en las conversaciones con China la semana pasada, dijo el lunes un funcionario de la Casa Blanca.
Estados Unidos y China han estado en una disputa arancelaria desde julio de 2018, lo que ha afectado a los mercados financieros mundiales y a las cadenas de suministro y ha costado a las dos mayores economías del mundo miles de millones de dólares.
Los funcionarios estadounidenses están presionando a China para que aborde los subsidios industriales, la transferencia de tecnología y los derechos de propiedad intelectual.
Las dos partes concluyeron la última ronda de conversaciones en Washington la semana pasada y reanudarán las conversaciones esta semana de forma remota.
