Estados Unidos anunció una revisión de su presencia militar en Europa durante los próximos seis meses, en medio de una nueva presión de Washington sobre sus aliados de la OTAN. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, hizo el planteamiento en Bruselas y abrió la posibilidad de nuevos repliegues y de un cambio en la cooperación operativa con el continente.
Revisión de despliegue y cooperación
Hegseth comunicó que la evaluación abarcará tanto el despliegue militar estadounidense en Europa como la relación operativa con los socios europeos. La advertencia fue lanzada ante los ministros de Defensa aliados, en una intervención de tono duro.
El funcionario dejó claro que Washington también revisará el compromiso de los aliados con Donald Trump y determinará si continúan siendo socios estratégicos para Estados Unidos.
Impacto de las decisiones sobre operaciones militares
La advertencia se produce después de que varios países, entre ellos España, denegaran el uso de bases militares y del espacio aéreo para operaciones durante la guerra contra Irán. Aunque no la mencionó de forma explícita, Hegseth incluyó esa decisión dentro del nuevo examen que realizará su gobierno.
