Norteamérica, que mantiene una batalla no declarada con Irán por la influencia en Irak, acordó una exoneración de cuatro meses.
Estados Unidos concedió a Irak una nueva exoneración de las sanciones que castigan a estados y entidades que comercien con Irán, por un plazo de 45 días, es decir justo antes de que el demócrata Joe Biden llegue a la Casa Blanca, declaró un responsable de Bagdad a la AFP.
Las importaciones de gas y de electricidad iraníes representan un tercio del consumo de Irak, cuyas infraestructuras, decrépitas desde hace años, no gozan ni la capacidad ni el mantenimiento necesario para garantizar la independencia energética de sus 40 millones de habitantes.
Desde la reanudación a finales de 2018 de las sanciones contra Teherán, Washington ha ido prorrogando los plazos acordados a Bagdad para que encuentre otros proveedores.
Justo cuando el gobierno del primer ministro Mustafa al Kazimi llegó al poder en mayo, Estados Unidos, que mantiene una batalla no declarada con Irán por la influencia en Irak, acordó una exoneración de cuatro meses.
