«El régimen iraní confirma una vez más su completo menosprecio por sus obligaciones internacionales», denunció el martes la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, tras el lanzamiento de un misil en Arabia Saudí supuestamente proporcionado por Teherán a rebeldes yemeníes.
Con su comportamiento, «el cuerpo de Guardianes de la Revolución islámica viola simultáneamente dos resoluciones de la ONU», agregó la diplomática en un comunicado.
«Quien tenga informaciones debe transmitirlas para demostrar la responsabilidad de Irán en el sostenimiento de la violencia y el terrorismo en la región y en el mundo», continuó Haley.
«Estados Unidos está comprometido a hacer lo que sea necesario para oponerse a las acciones desestabilizadoras de Irán y no cerrará los ojos frente a violaciones graves del derecho internacional por el régimen iraní», agregó.
