El Gobierno estadounidense está ampliando la autoridad de oficiales de inmigración para deportar migrantes sin necesidad de que comparezcan en corte antes de ser enviados a sus países de origen.
El Departamento de Seguridad Nacional dijo el lunes que las deportaciones rápidas aplicarán para todos los que tengan menos de dos años de haber entrado al país de manera ilegal.
Hasta ahora esas deportaciones aplicaban en línea para migrantes detenidos cruzando la frontera con México por tierra y no entrando en bote o avión.
El departamento dijo que la ampliación de la autoridad para “deportaciones rápidas” permitirá buscar más eficientemente a grandes cantidades de migrantes sin autorización y deportarlos rápidamente.
Omar Jawdat, de la Unión Americana de Libertades Civiles, dijo que su organización y el Concilio Estadounidense de Inmigración apelarán la medida en corte.
Baja el flujo migratorio
Mientras tanto, el Gobierno de México anunció la reducción de un tercio del flujo migratorio hacia el norte desde principios de junio, según anunció e el canciller mexicano Marcelo Ebrard.
Tras reunirse el domingo con su contraparte de Estados Unidos, Mike Pompeo, Ebrard hizo un balance del encuentro tras el cual el jefe de la diplomacia estadounidense agradeció los «avances» de México en materia migratoria.
«Tenemos una reducción en el flujo migratorio [clandestino hacia Estados Unidos] de alrededor de 36,2%», dijo Ebrard al participar en la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador. «Acordamos reunirnos en Washington para dentro de 45 días. Vamos a mantener el esfuerzo», añadió.
El Departamento de Estado no confirmó aún una cita para el 5 de septiembre, cuando se cumplen los 90 días establecidos en el acuerdo migratorio entre ambos países, por el cual Estados Unidos dejó en suspenso imponer aranceles a todas las importaciones mexicanas a cambio de que México tomara medidas para frenar el flujo de inmigrantes hacia el norte. 