QUITO (AP) — En medio de reiteradas amenazas de bombas y de violencia en la frontera colombiana propiciada por narco terroristas disidentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), asumió funciones el miércoles el nuevo ministro de Defensa de Ecuador.
El secretario de Estado, Oswaldo Jarrín, un general retirado del ejército, dijo en sus primeras declaraciones: “nuestra patria necesita de protección ante numerosos y cobardes atentados que han significado el costo de la vida y de la libertad de insignes ecuatorianos en el cumplimiento de su deber profesional”. Y añadió que las fuerzas armadas “harán respetar el territorio nacional, harán respetar la vida, la tranquilidad y la estabilidad de la nación”.
Hace más de una semana, en Quito, Guayaquil y otras ciudades se registraron una serie de amenazas de bombas principalmente en entidades públicas e incluso en hospitales, donde al menos uno de ellos tuvo que evacuar pacientes.
Aunque no ha habido ningún grupo que reivindique la autoría ni las razones de tal situación, las autoridades ecuatorianas señalan como responsable a alias “Guacho”, líder de un grupo de disidentes de las FARC.
