LIMA, Perú (AP) — El gobierno de Ecuador dijo el lunes que no aceptará «sin pruebas» las acusaciones de soborno a funcionarios ecuatorianos realizadas por la constructora brasileña Odebrecht , según lo señalado por el Departamento de Justicia estadounidense.
«Tampoco aceptaremos, sin pruebas ni beneficio de inventario, las versiones de los directivos de una empresa que se ha declarado culpable de actos de corrupción y que para atenuarlos, literalmente ‘negocia’ su responsabilidad ante la justicia estadounidense con millonarias multas de por medio», dijo la secretaría nacional de comunicación.
El gobierno del presidente Rafael Correa indicó que el Departamento de Justicia «argumenta que funcionarios públicos recibieron coimas en el año 2007 y 2008, precisamente cuando Odebrecht fue expulsada del país…».
En 2008 el gobierno de Correa rescindió todos los contratos que tenía Odebrecht en el país luego de hallar deficiencias técnicas en la central hidroeléctrica San Francisco, una obra construida por la firma brasileña tras ser contratada en el año 2000 durante la gestión del presidente Gustavo Noboa. Odebrecht pudo retornar a Ecuador en 2010.
