El oleoducto colombiano Caño Limón-Coveñas fue blanco el viernes de un nuevo atentado con explosivos, que provocó derrame de crudo a pesar de que la tubería no estaba en operación, informó la petrolera Ecopetrol que no reportó víctimas fatales ni heridos por el ataque.
El atentado, el número 18 en lo que va del año, se registró en zona rural del municipio de Saravena, en el noriental departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela.
“El ataque produjo rotura de la tubería y derrame de crudo en el suelo y en la capa vegetal. Parte del hidrocarburo quedó contenido en el cráter que dejó la explosión”, dijo Ecopetrol en un comunicado.
El Caño Limón-Coveñas, que tiene 773 kilómetros de longitud y capacidad para transportar hasta 210.000 barriles diarios de crudo, transporta el petróleo que se produce en los campos del departamento de Arauca hasta un puerto del Mar Caribe desde donde se exporta.
