El presidente Donald Trump está atacando las filtraciones internas, a la vez que sopesa reestructurar su equipo personal en la Casa Blanca y lucha contra una creciente crisis relacionada a la presunta interferencia de Rusia a la campaña del 2016.
Frustrado con lo que cree es la incapacidad de su equipo para arremeter contra más filtraciones, Trump está procurando tener más equipos legales y relacionistas públicos experimentados. Si bien él ha calificado su primer viaje al extranjero de «jonrón», éste fue opacado por reportes sobre la interferencia de Moscú y posibles tratos inapropiados de Rusia con la campaña de Trump y asociados.
Las últimas novedades se acercaron a la Oficina Oval. Alegan que el yerno de Trump y asesor sénior Jared Kushner propuso un medio secreto de comunicación con Rusia durante la transición presidencial.
Trump arremetió el domingo, tras mantener un bajo perfil en las redes sociales durante su viaje de nueve días. Lanzó una serie de tuits, castigando lo que calificó de prensa de «noticias falsas». Se enfocó bastante en filtraciones – tanto las que salen de la Casa Blanca como en una que salió del área de espionaje, por la cual se responsabiliza a los estadounidenses, sobre el mortal ataque terrorista en un concierto en Gran Bretaña.
