El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, hizo un llamado en la cumbre del Grupo de los 77 y China a «democratizar» las relaciones internacionales, especialmente en organismos como las Naciones Unidas. Durante su discurso inaugural, Díaz-Canel resaltó la importancia de este grupo, que está conformado por 134 naciones, y su papel en un mundo en crisis.
El mandatario cubano hizo hincapié en la necesidad de cambiar las reglas del juego a favor de los países en vías de desarrollo, los cuales considera como las principales víctimas del comercio desigual, las finanzas internacionales y la brecha científica. Además, señaló la crisis climática como otro de los desafíos que deben ser atendidos.
Díaz-Canel afirmó que el actual orden internacional es injusto e insostenible y que es necesario abordar estos temas para lograr un desarrollo sostenible al que los países del G77+China tienen derecho. Utilizó el ejemplo de las carencias que sufre Cuba debido al bloqueo impuesto por Estados Unidos durante más de seis décadas.
El presidente cubano también denunció las sanciones como parte de un «cerco reforzado» impuesto por un orden internacional injusto. A pesar de las dificultades, expresó que Cuba cuenta con sentimientos de amistad, solidaridad y hermandad.
