La organización Pacuhr, encargada de proteger los derechos humanos en América, el Caribe y Europa, ha expresado su preocupación por la detención y deportación de migrantes venezolanos en Curazao y Aruba. En un comunicado, Pacuhr exige que se respeten las leyes internacionales en materia migratoria y que se garantice un trato digno y justo a los migrantes venezolanos. La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados estima que hay más de 7 millones de migrantes y refugiados venezolanos en todo el mundo y que en Curazao y Aruba residen alrededor de 14,000 y 17,000 venezolanos respectivamente. Pacuhr pide a los Estados involucrados que estudien cada caso de manera individual y que respeten el principio de no devolución.