El Papa Francisco preside el Domingo de Ramos tras su hospitalización
El pasado domingo, el Papa Francisco presidió la misa del Domingo de Ramos en la plaza de San Pedro, un día después de salir del hospital por bronquitis. Ante miles de fieles, el Papa defendió a los «abandonados» del mundo actual y recordó la importancia de tener ojos y corazón para los más vulnerables.
Durante la celebración, el Santo Padre mencionó a un mendigo muerto en su columnata como una encarnación actual de Cristo y pidió que nadie fuera marginado. Además, el Papa reflexionó sobre las palabras de Jesús en la Cruz, «Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» y denunció la realidad de los «cristos abandonados» que son pobres, migrantes, ancianos y enfermos.
A pesar de estar convaleciente, el Papa acudió a la plaza en un vehículo descapotado para ser llevado al obelisco central para bendecir los ramos que los fieles portaron en procesión. Después acudió hasta el frontal de la basílica para presidir la misa, que fue oficiada por el cardenal argentino Leonardo Sandri.
