Este martes 9 de mayo, el Ejército israelí ha declarado la situación de emergencia en las zonas situadas a 40 kilómetros alrededor de Gaza, como medida para evitar posibles ataques de las milicias palestinas en respuesta a los intensos bombardeos de la madrugada que dejaron 13 fallecidos, entre ellos tres altos mandos de la Jihad Islámica Palestina (YIP), un grupo considerado como terrorista por Israel, la Unión Europea y EE. UU.
Los civiles israelíes que viven en la zona han recibido la instrucción de permanecer cerca de su refugio designado y se han suspendido las clases en todas las escuelas de la zona, incluyendo las ciudades de Ashkelon, Ashod y Beersheva, al sur de Israel. La situación de emergencia estará en vigor hasta mañana miércoles a las 18.00 horas, y se han abierto los refugios antiaéreos públicos en las localidades de la zona.
En Ashkelon y Ashod se han cerrado las playas y las carreteras de acceso al público, mientras que el hospital Soroka en Beersheba ha comenzado a trasladar pacientes a zonas fortificadas. Israel se está preparando para cualquier escenario, lo que indica que puede haber varios días de escalada bélica con las milicias palestinas de Gaza.
El Ejército israelí lanzó la operación «Escudo y Flecha» para el asesinato selectivo de tres altos mandos de la YIP en Gaza, Jalil Bahitini, Tareq Az Aldin y Jahed Ahnam. La YIP había disparado un centenar de cohetes desde el enclave la semana pasada en venganza por la muerte en una cárcel israelí, tras 86 días en huelga de hambre, del preso palestino Jader Adnán, importante miembro de ese grupo en Cisjordania ocupada. Esto dio lugar a un intercambio de fuego entre tropas israelíes y las milicias que se prolongó durante 24 horas y terminó con una tregua mediada por Egipto.
