Una mujer en Utah fue sentenciada el lunes a una pena máxima de prisión perpetua después de que se declarara culpable de haber matado a seis de sus recién nacidos y de esconder los cadáveres en su cochera.
Un juez impuso la pena máxima de cárcel a Megan Huntsman, quien tiene 40 años de edad.
La mujer, de la localidad de Pleasant Grove, dijo a la policía que era muy adicta a las metanfetaminas como para cuidar a más niños. En febrero se declaró culpable de seis cargos de homicidio.
La sentencia pone fin a un caso que conmocionó a la tranquila comunidad, principalmente mormona, donde Huntsman ocultó los cadáveres de los pequeños durante más de una década.
