El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba dijo el martes a su par estadounidense que sería lamentable si se toman «decisiones apresuradas y sin sustento en evidencias y resultados investigativos concluyentes» por los presuntos incidentes que lesionaron a diplomáticos de Washington en La Habana.
El máximo diplomático de la isla caribeña, Bruno Rodríguez, se reunió en Washington con el Secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, para discutir el misterioso episodio que amenaza a una ya frágil distensión entre los viejos enemigos ideológicos de la Guerra Fría.
Estados Unidos expulsó este año a dos diplomáticos cubanos destinados en Washington por los presuntos incidentes, que dice provocaron síntomas a personal estadounidense acreditado en la isla que van desde la pérdida de la audición a náuseas, aunque no ha culpado directamente a Cuba, que niega responsabilidad en los hechos.
«El Canciller le aseguró que la investigación para esclarecer este asunto sigue en curso», dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba en un comunicado. «Cuba tiene gran interés en concluirla, para lo cual es imprescindible contar con la cooperación eficiente de las autoridades estadounidenses», agregó.
