Detienen a cuarto sacerdote nicaragüense en las últimas 24 horas
El sacerdote nicaragüense Marcos Díaz Prado fue detenido este viernes por la Policía de Nicaragua, con lo que suman cuatro los curas encarcelados en las últimas 24 horas, denunció la abogada e investigadora nicaragüense exiliada Martha Patricia Molina.
Detención del sacerdote Marcos Díaz Prado
Molina denunció a través de su cuenta de la red social X (antes Twitter) que «Policía Sandinista secuestra a monseñor Marcos Díaz Prado, vicario de la iglesia Santo Tomás Apóstol del puerto de Corinto» en el Pacífico. Según la investigadora, «hasta la fecha no existe una acusación formal en contra» de Díaz Prado, de la Diócesis de León y Chinandega, en el noroeste de Nicaragua, y que «no se tiene información de su paradero».
Detención del sacerdote Fernando Calero
Previamente Molina había denunciado la detención del sacerdote Fernando Calero, párroco de Nuestra Señora de Fátima en el municipio de Rancho Grande, de la Diócesis de Matagalpa (norte). El sacerdote Calero fue «secuestrado por la Policía Nacional en su parroquia» tras haber mencionado al obispo encarcelado Rolando Álvarez, quien preside la Diócesis de Matagalpa, en una misa. Molina aclaró que tampoco existe una acusación formal en su contra.
Detenciones anteriores
Díaz Prado y Calero se suman a los sacerdotes Carlos Avilés y Héctor Treminio, vicario general y tesorero de la Arquidiócesis de Managua, respectivamente, que también fueron detenidos el jueves por la Policía y civiles. La semana pasada, las autoridades detuvieron al obispo Isidoro Mora, a dos sacerdotes y a dos seminaristas. Ni el Gobierno ni la Policía Nacional ha confirmado o negado la presunta detención de los religiosos.
Reacciones
El cardenal nicaragüense y arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, aún no se pronuncia sobre esos arrestos. Quien sí lo hizo fue el exiliado obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, a quien el papa Francisco ordenó dejar Nicaragua en 2019 por motivos de seguridad, quien se declaró indignado por los encarcelamientos de tres sacerdotes de la Arquidiócesis de Managua.
Detención del obispo Isidoro Mora
En el caso de Mora, obispo de la Diócesis de Siuna, en el Caribe de Nicaragua, fue arrestado un día después de convocar en una homilía al obispo Rolando Álvarez, condenado en febrero pasado a más de 26 años de prisión por delitos considerados traición a la patria tras negarse a abandonar su país. Mora es el segundo obispo detenido en Nicaragua. El primero fue Álvarez, quien el 10 de febrero pasado fue condenado a 26 años y 4 meses de prisión, despojado de su nacionalidad, y suspendidos sus derechos ciudadanos de por vida por delitos considerados traición a la patria.
Relaciones tensas entre el gobierno y la Iglesia
Las relaciones del gobierno de Daniel Ortega y la Iglesia católica viven momentos de gran tensión, marcadas por la expulsión y encarcelamiento de sacerdotes, la prohibición de actividades religiosas y la suspensión de sus relaciones diplomáticas. Nicaragua atraviesa una crisis desde abril de 2018, que se ha acentuado tras las elecciones de noviembre de 2021, en las que Ortega fue reelegido para un quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto a su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con sus principales contendientes en prisión.