El papa Francisco ha emitido críticas a los métodos «artificiales» de concepción, como la creación de embriones de probeta, la comercialización de gametos y el uso del útero de alquiler. En un mensaje enviado al Congreso Internacional Woomb en la Universidad del Sagrado Corazón de Roma, el Papa afirmó que estas prácticas son una consecuencia de la «separación ideológica y práctica de la relación sexual de su potencial generativo». Francisco reconoce la importancia de apoyar el deseo legítimo de tener hijos, pero está en contra de estas prácticas que considera «no éticamente respetuosas». En su discurso, el Papa alabó el método natural Billings, que permite a las mujeres y parejas conocer los días fértiles del ciclo menstrual femenino. Además, Francisco reflexionó sobre la actual crisis demográfica, que atribuyó a un uso «relativista y banal de la sexualidad humana». El Papa instó a las universidades católicas, en particular las facultades de medicina y cirugía, a tomar la tarea de formación y estudio de la regulación natural de la fertilidad con un «renovado empeño». También hizo hincapié en la importancia del centro de estudio e investigación de la regulación natural de la fertilidad en la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Italia.
Crítica del Papa a la fecundación in vitro y la gestación subrogada
