Representantes estadounidenses y norcoreanos llegaron el sábado a un centro de conferencias aislado en las afueras de Estocolmo para iniciar las negociaciones nucleares, en un intento de poner fin a meses de estancamiento.
La reunión será el primer encuentro formal de trabajo desde que el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong Un, se reunieron en junio y acordaron reiniciar las negociaciones, estancadas tras el fracaso de la cumbre de Vietnam en febrero.
La policía había cerrado los accesos al complejo, situado frente al Mar Báltico, en la isla de Lidingo, donde se esperaba que se reunieran las delegaciones encabezadas por el Representante Especial de Estados Unidos para Corea del Norte, Stephen Biegun, y el norcoreano Kim Myong Gil.
Dos comitivas de vehículos entraron en el aislado centro a primera hora del sábado, y un agente de policía confirmó que una de ellas llevaba a los representantes norcoreanos. En la otra se encontraban los coches que Biegun utilizó cuando se reunió con los representantes suecos en el Ministerio de Asuntos Exteriores el viernes.
