Congresistas de EE.UU. y políticos venezolanos exiliados criticaron el trato que recibió Juan Guaidó por parte del Gobierno de Colombia. Guaidó, reconocido como presidente interino venezolano por más de 50 países, fue «obligado» por las autoridades colombianas a abandonar el país y regresar a Miami, donde comenzará su exilio. Guaidó había viajado a Bogotá con la intención de participar en una conferencia internacional sobre el proceso político en Venezuela. Los congresistas estadounidenses y políticos exiliados consideran que el gobierno colombiano no trató a Guaidó adecuadamente, lo que pone en entredicho la capacidad del presidente Gustavo Petro como mediador en la crisis de Venezuela.

A pesar de que el gobierno colombiano negó haber expulsado a Guaidó, la situación generó críticas en EE. UU. La congresista republicana por Florida, María Elvira Salazar, dijo que pediría al presidente Joe Biden que otorgara asilo a Guaidó y su familia. Otro congresista republicano por Florida, Carlos Jiménez, acusó a Gustavo Petro de ser un «narcoguerrillero» y criticó que EE.UU. le haya dado la bienvenida recientemente. El exmilitar venezolano José Antonio Colina, presidente de la Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), cree que la salida de Guaidó al exilio representa el fin de una oportunidad que culminó en un gran fracaso.