La prensa estatal ha atribuido esos focos de contaminación a alimentos o productos congelados importados de otros países.
China confinó una localidad del norte del país y lanzó una masiva campaña de test en otra tras la aparición de dos casos de coronavirus, en un puerto y en una zona comercial, indicaron las autoridades.
Las dos contaminaciones se produjeron una en Dongning y otra en Suifenhe, ambas cercanas a la frontera con Rusia.
Responsables locales de Dongning aseguraron el sábado 12-D que se iban a aplicar «medidas de guerra», con la suspensión temporal de los servicios de autobús, y la obligación para las personas que dejen la localidad de presentar una test negativo de covid-19, realizado en las 24 horas anteriores.
También se han cerrado en esta localidad las escuelas y los restaurantes solo pueden vender comida para llevar. En las zonas de mayor riesgo, solo una persona de cada hogar está autorizada a salir un día de cada dos, y un máximo de dos horas, para hacer compras.
