El opositor ruso Vladímir Kara-Murzá condenado a 25 años de cárcel por traición

El Tribunal Urbano de Moscú condenó al periodista y opositor ruso, Vladímir Kara-Murzá, a 25 años de prisión tras ser acusado de traición y otros dos cargos penales. El destacado disidente, de 41 años, se encontraba en prisión preventiva desde hace un año y su condena generó una gran expectación entre periodistas y diplomáticos.

Durante su última intervención, el opositor aseguró que «no se arrepiente de nada» y que «ama a Rusia». Kara-Murzá ha sido considerado preso de conciencia por Amnistía Internacional y ha luchado del lado de la oposición desde el inicio de su carrera. Su deseo de cambiar la situación desde dentro resultó fatal para su futuro cuando regresó a Rusia desde EE.UU. tras ser diagnosticado con polineuropatía en extremidades inferiores como consecuencia de dos envenenamientos en 2015 y 2017.

La condena ha sido de alta traición, delito que se castiga con hasta 20 años de cárcel, así como por difusión de información falsa sobre la actuación del Ejército ruso en Ucrania y cooperación con una oenegé declarada indeseable por la Justicia rusa. El tribunal también impuso una multa y le prohibió ejercer el periodismo durante siete años.

La defensa ya ha anunciado que recurrirá la sentencia, asegurando que se cometieron varios fallos durante el proceso judicial. El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, ha expresado su rechazo a la condena, calificándola de «nuevo golpe al Estado de derecho y al espacio cívico» en Rusia y pidiendo a las autoridades rusas que liberen al opositor sin demora y que traten con «humanidad y respeto» a Kara-Murzá mientras siga detenido.