Colombia recuperó 280.000 hectáreas de tierra que la guerrilla de las Farc ocupaba ilegalmente en una zona selvática del sureste del país, en la operación más grande de expropiación en la historia reciente, anunció el viernes el presidente Juan Manuel Santos.
Las tierras recuperadas, que serán entregadas a campesinos para que desarrollen proyectos de agricultura y ganadería, equivalen a más de tres veces el área de la ciudad de Nueva York y superan la extensión del departamento del Quindío, en la región cafetera del centro de Colombia.
«Estos son terrenos que habían sido adquiridos ilegalmente, bien porque los títulos no eran legales o porque eran ocupaciones de baldíos, de baldíos que le pertenecen al Estado colombiano», dijo Santos en una declaración a periodistas.
Las tierras recuperadas están ubicadas cerca al municipio de La Macarena, en el departamento del Meta, una de las zonas del país en donde las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) tienen una notoria presencia. El mandatario aseguró que las tierras en poder de la guerrilla estaban a nombre de testaferros y que tienen un costo de 450.000 millones de pesos (165 millones de dólares).
