El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, anunció el sábado el fin de los bombardeos contra campamentos de las FARC con el fin de impulsar el proceso de paz.
A partir de ahora, cualquier ofensiva contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia sólo podrá realizarse de forma extraordinaria por orden del presidente de la República.
«Hemos acordado ir desescalando el conflicto. Eso qué significa: menos muertes. Menos sufrimiento, menos víctimas», dijo Santos durante un acto militar en Cartagena.
La decisión de no atacar los campamentos sólo será efectiva si los campamentos no constituyen amenaza para la población, la fuerza pública o la infraestructura, precisó el mandatario.
