Las autoridades de la Ciudad de México decretaron el lunes una alerta medioambiental por la mala calidad del aire, con altos niveles de ozono, una medida que no se activaba desde 2005.
Según informa la Comisión Ambiental en un comunicado, se ha activado en la capital y el circundante Estado de México la «fase I de contingencia» una medida que restringe la circulación de ciertos vehículos y algunas actividades industriales contaminantes.
Además, las autoridades recomiendan a los ciudadanos que limiten sus actividades al aire libre, sobre todo las deportivas, y que los niños, mayores y personas con problemas respiratorios permanezcan en interiores.
La comisión explica en un comunicado que hay «un incremento extraordinario de la concentración de ozono» debido a la «extrema estabilidad atmosférica asociada a un sistema de alta presión» que ha afectado al centro del país en los últimos tres días y se ha unido a una «intensa radiación solar» que ha prevalecido durante la mayor parte del lunes.
