La medida persigue reducir el agotamiento excesivo de los empleados. Los chinos tienen en promedio cinco días libres después de un año de trabajo.
El centro tecnológico de Shenzhen, ubicado en el sur de China y conocido por sus largas jornadas laborales, se convertirá en la primera ciudad del país que exigirá a los trabajadores que tomen vacaciones pagadas, una medida para ayudar a reducir el cansancio y que podría replicarse en otras partes de la nación.
A partir de 2021, los empresarios deberán “implementar estrictamente” los descansos pagados, para que aquellos “con una pesada carga de trabajo puedan evitar el agotamiento excesivo”, según las regulaciones aprobadas en octubre y explicadas recientemente por el comité de trabajo de la ciudad, informó la publicación Shenzhen News, controlada por el Gobierno.
Las vacaciones remuneradas varían pero, por lo general, los trabajadores tienen cinco días libres después de un año de trabajo. Aunque este permiso está escrito en las leyes de China, la aplicación es a menudo laxa e ignorada por los empresarios.
Las jornadas laborales son agotadoras en el sector tecnológico chino, donde a menudo se celebra la cultura del “996”, referida a trabajar de 9:00 am a 9:00 pm, seis días a la semana.